LAS FUMIGACIONES CON GLIFOSATO
Hace algunos meses se dio una gran polémica a causa de las fumigaciones sobre cultivos ilícitos de cocaína y amapola con una sustancia denominada glifosato. Es preocupante ver como el gobierno nacional hizo caso omiso a las observaciones que se habían tenido para este caso y no tuvo en cuenta las consecuencias que dicha sustancia podría traer sobre los ecosistemas, la salud e incluso las vidas de las personas, en los lugares aledaños a los sitios de fumigación.
El problema se puede describir de la siguiente manera: Cuando en un determinado cultivo ilícito pasa un avión y hace una aspersión de la sustancia química pueden ocurrir tres posibilidades que hacen que el químico no caiga donde debería hacerlo. Puede pasar algún viento fuerte que desplace el químico a otra parte, que el avión suelte la descarga antes de empezar el área del cultivo o que la termine de dispersar el químico después de sobrevolada el área. Como el herbicida no cae donde debe ser los efectos se pueden ver reflejados sobre los cultivos de poblaciones campesinas, en la salud de animales y campesinos, en la calidad de los suelos, la pureza de las fuentes de agua y otras poblaciones vegetales como bosques o arbustos; todo lo que tenga vida alrededor de un cultivo ilícito tiene peligro de desaparecer por culpa del glifosato.

Entre los males a la salud que más se mencionan a causa del glifosato están formaciones cancerígenas, enfermedades pulmonares, mutaciones y malformaciones en los recién nacidos.
En un principio las entidades gubernamentales aseguraba que estas fumigaciones no tenían ningún efecto sobre el ambiente y la salud, pero meses después de iniciadas las aspersiones aéreas salían propagandas por la televisión dando información sobre adonde podrían acudir aquellas personas habían sufrido los efectos del glifosato. El gobierno como casi todos y casi siempre tuvo una total contradicción.
La solución para un problema que aqueja a la sociedad actual, como lo es el de las drogas, no nos debe llevar a acabar con la vida, como se está haciendo por la vía de las fumigaciones con glifosato. Existen otras formas que a pesar de haber sido planteadas se deberían tener más en cuenta, por ejemplo están las erradicaciones manuales o buscar que el número de consumidores de alcaloides se reduzca.<



